{"id":537,"date":"2011-05-04T03:38:33","date_gmt":"2011-05-04T08:38:33","guid":{"rendered":"http:\/\/blog.asuntoshumanos.org\/?p=537"},"modified":"2011-05-05T19:01:14","modified_gmt":"2011-05-06T00:01:14","slug":"la-critica-del-modelo-vigente-de-desarrollo","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blog.asuntoshumanos.org\/?p=537","title":{"rendered":"Cr\u00edtica del modelo vigente de desarrollo"},"content":{"rendered":"<p>El modelo vigente de desarrollo en el mundo entero es consecuencia directa del paradigma mecanicista, por cuanto fragmenta y simplifica la realidad, la cual queda desprovista de todo aspecto medible o cuantificable, y, adem\u00e1s, pierde de vista su funcionamiento como sistema, o sea, como un conjunto estrecho de relaciones e interconexiones.<\/p>\n<p>Los principales aspectos que podemos destacar, para sistematizar la cr\u00edtica del modelo vigente de desarrollo, son los siguientes:<\/p>\n<h2><a href=\"http:\/\/blog.asuntoshumanos.org\/wp-content\/uploads\/2011\/05\/crisis_economica_10.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" style=\"margin-left: 8px; margin-right: 8px; margin-top: 6px; margin-bottom: 6px; border: 1px solid black;\" title=\"Crisis econ\u00f3mica y desigualdad\" src=\"http:\/\/blog.asuntoshumanos.org\/wp-content\/uploads\/2011\/05\/crisis_economica_10.jpg\" border=\"1\" alt=\"Crisis econ\u00f3mica y desigualdad\" hspace=\"8\" vspace=\"6\" width=\"212\" height=\"237\" align=\"left\" \/><\/a><\/h2>\n<h2>El materialismo<\/h2>\n<p>La esencia del modelo vigente de desarrollo se asienta en una arraigada visi\u00f3n materialista del prop\u00f3sito y la naturaleza fundamentales de la persona y de la sociedad. El problema est\u00e1 en creer que los aspectos espirituales, tales como la unidad y la cohesi\u00f3n social, la autorrealizaci\u00f3n personal y colectiva, la justicia, el bienestar, la paz, la felicidad y la seguridad son meros subproductos de los logros materiales, cuando en realidad estos surgen de la interacci\u00f3n entre la satisfacci\u00f3n de las necesidades materiales y sociales y la realizaci\u00f3n espiritual de la persona.\/1<\/p>\n<h2>El espejismo de la riqueza monetaria<\/h2>\n<p>Otro problema, que est\u00e1 en el centro de la operatividad del modelo mismo de desarrollo, es lo que podemos denominar un espejismo, que surge con la idea equivocada de que aumenta la riqueza en el mundo con el aumento de la riqueza monetaria. Este aumento, que ha sido gigantesco desde el comienzo de la Revoluci\u00f3n Industrial al mecanizarse los procesos de producci\u00f3n para fabricar bienes en gran escala, se ha potenciado con la Revoluci\u00f3n Tecnol\u00f3gica, sobre todo en el campo de las comunicaciones y de la informaci\u00f3n.<\/p>\n<p>Sin entrar en el complejo terreno de la teor\u00eda econ\u00f3mica, sino vali\u00e9ndonos de las variables b\u00e1sicas de cualquier sistema econ\u00f3mico, podemos comprender que la masa monetaria deber\u00eda crecer, en forma vinculada y paralela, con la producci\u00f3n de bienes, con la prestaci\u00f3n de servicios y con el intercambio comercial, siempre y cuando se den dos supuestos:<\/p>\n<ul>\n<li>Que exista un sistema de remuneraci\u00f3n justo, tanto para las diversas actividades econ\u00f3micas, como para todos los actores que participan en el sistema, en funci\u00f3n de la importancia del aporte y del bienestar de la colectividad; y,<\/li>\n<li>Que la base de sustentaci\u00f3n del sistema, o sea, el conjunto de bienes o recursos objeto de la explotaci\u00f3n econ\u00f3mica, no sufra deterioro, es decir, que exista un proceso de aprovechamiento sostenible.<\/li>\n<\/ul>\n<p>El problema radica en que la masa monetaria crece aunque no se den ninguno de estos dos supuestos, como lo podemos observar f\u00e1cilmente, a trav\u00e9s de los siguientes aspectos:<\/p>\n<ul>\n<li>Porque la econom\u00eda remunera, monetariamente, una serie de actividades improductivas y hasta destructivas que no representan aumento en la riqueza real, &#8211; como la producci\u00f3n y el tr\u00e1fico de armas y narc\u00f3ticos, las redes de prostituci\u00f3n, los juegos de azar, la corrupci\u00f3n en todas sus formas &#8211; adem\u00e1s de remunerar desorbidatadamente otras actividades como la financiera y la burs\u00e1til, y a grupos espec\u00edficos, como es el caso de altos ejecutivos, deportistas de elite, figuras internacionales del espect\u00e1culo y del modelaje, etc., dejando de remunerar en forma adecuada a otros grupos y actividades. O sea, que se pierde por completo la conexidad entre beneficio general y remuneraci\u00f3n econ\u00f3mica, originando m\u00faltiples formas de injusticia y distorsi\u00f3n en el sistema.<\/li>\n<li>Porque el patrimonio con que cuenta la humanidad, que son los bienes y recursos provenientes de la tierra, no es tenido en cuenta por el sistema, aunque este se deteriore severamente como ha acontecido en los \u00faltimos siglos. El razonamiento es muy sencillo, y resulta bastante incomprensible que la humanidad no se lo hubiera planteado con anterioridad: si alguien dilapida una fortuna que recibi\u00f3 para ser administrada, ser\u00eda absurdo hablar de enriquecimiento cuando ella se derrocha. Pues bien, \u00bfpor qu\u00e9 no se comprend\u00eda que estaba pasando lo mismo con los recursos de la naturaleza? \u00bfC\u00f3mo pod\u00eda, y puede a\u00fan, pensarse que puede hablarse de la riqueza de pa\u00edses y de crecimiento de la econom\u00eda, cuando venimos dilapidando los recursos que son su base de sustentaci\u00f3n?<\/li>\n<\/ul>\n<p>La tendencia a considerar los costos por contaminaci\u00f3n y deterioro ambiental, o la de llevar una contabilidad adecuada de los recursos, es reciente, y aunque la conciencia del problema ha crecido en el mundo en las \u00faltimas d\u00e9cadas, todav\u00eda la pol\u00edtica y la econom\u00eda no tienen en cuenta plenamente esta variable, y siguen edificadas sobre un modelo produccionista y consumista, plenamente extractivo y destructivo.<\/p>\n<h2>La ecuaci\u00f3n econ\u00f3mica<\/h2>\n<p>El otro problema, tambi\u00e9n relacionado con la econom\u00eda, y que tiene que ver con el fundamento mismo de la ciencia econ\u00f3mica contempor\u00e1nea, y ello es v\u00e1lido, tanto para el socialismo como para el capitalismo, es el de la ecuaci\u00f3n de producci\u00f3n y consumo. Producimos bienes para el consumo, y este consumo genera capital, que hace posible m\u00e1s producci\u00f3n. Seg\u00fan la ecuaci\u00f3n, mientras m\u00e1s producci\u00f3n y m\u00e1s consumo, mejor est\u00e1 la econom\u00eda. Tanto el socialismo como el capitalismo han trabajado bajo el supuesto de que todos los habitantes de la tierra podr\u00edamos tener el estilo de vida de la clase media de los pa\u00edses desarrollados, es decir han operado bajo el paradigma del vaquero que expusimos anteriormente.<\/p>\n<p>Desde la Cumbre de la Tierra en R\u00edo de Janeiro, los pa\u00edses del mundo comprendieron que hab\u00eda que cambiar la ecuaci\u00f3n, pues \u00abs\u00f3lo la tierra, y no el hombre, es la que produce\u00bb. El hombre transforma en bienes consumibles lo que la tierra produce. Con esta ecuaci\u00f3n la econom\u00eda mejora cuando la tierra produce m\u00e1s y el hombre consume menos, y para lograrlo debemos practicar lo que se conoce como el \u00abciclo de las 3 R: reutilizar, reciclar y reducir\u00bb, ya que el cien por cien de lo que consumimos proviene de la tierra y vuelve a ella en forma de desechos. La tierra debe poder asimilar toda esa basura para poder volver a producir.\/2<\/p>\n<h2>El modelo industrial de desarrollo \/3<\/h2>\n<p>El modelo vigente de desarrollo se ha identificado con el proceso conocido como industrializaci\u00f3n, y los l\u00edderes del mundo de todas las ideolog\u00edas lo han proclamado en forma reiterada &#8211; y lo siguen haciendo -como el ideal para toda naci\u00f3n moderna, como el \u00fanico camino para salir del subdesarrollo. Tan esencial es la industria al actual modelo de desarrollo, que se llega a hablar, indistintamente, de pa\u00edses industrializados o desarrollados, y tan profundamente la industria ha caracterizado a esta \u00e9poca y sociedad, que ha sido llamada sociedad industrial.<\/p>\n<p>Todas las actividades productivas, incluyendo la producci\u00f3n de alimentos, han sido transformadas por la industria, as\u00ed como alteradas las formas de generaci\u00f3n energ\u00e9tica, y todos los pa\u00edses del mundo han sido incluidos en los programas de \u00abindustrializaci\u00f3n\u00bb surgidos a partir de la d\u00e9cada del 50, despu\u00e9s de la aplicaci\u00f3n del Plan Marshall en Europa.<\/p>\n<p>Pero, hoy comprendemos que el principal agente de alteraci\u00f3n del equilibrio natural es la producci\u00f3n en escala industrial, al no tener en cuenta la sostenibilidad de los recursos utilizados y los da\u00f1os directos e indirectos ocasionados al medio ambiente. Y lo que resulta claro es que no se trata de un efecto colateral indeseado del modelo, sino de errores profundos impl\u00edcitos en \u00e9l.<\/p>\n<p>Si vamos m\u00e1s all\u00e1, a este modelo responsable de la destrucci\u00f3n del ecosistema planetario, no podemos considerarlo como desarrollo, como Lucio Capalbo acota acertadamente:<\/p>\n<blockquote><p><em>\u00abResulta extra\u00f1o y parad\u00f3jico que si algo aporta beneficios reales por un lado, tenga efectos tan nocivos por el otro. Evidentemente, el modelo industrial, al ser responsable de la destrucci\u00f3n del ecosistema planetario, no puede ser considerado verdaderamente un modelo de desarrollo. Contrariamente a lo que puede pensarse, este mayor grado de industrializaci\u00f3n &#8211; que, por otra parte, solo es caracter\u00edstico de un 20% de la poblaci\u00f3n mundial- no puede ser considerado desarrollo y el planeta entero est\u00e1 subdesarrollado\u00bb.<\/em>\/4<\/p><\/blockquote>\n<p>El modelo ha exacerbado, adem\u00e1s la cr\u00f3nica pobreza de gran parte de la humanidad, si consideramos las diferencias entre naciones, y entre el campo y la ciudad, a causa del permanente deterioro de los t\u00e9rminos de intercambio entre productos de alta tecnolog\u00eda y productos agr\u00edcolas primarios, a pesar de que estos \u00faltimos han sido, son y ser\u00e1n la base de la econom\u00eda.<\/p>\n<p>El modelo industrial se sostiene, desde el punto operativo, gracias a la alianza siempre renovada de intereses entre los l\u00edderes pol\u00edticos que buscan poder\u00edo material, el sector industrial, que trabaja por su objetivo excluyente de lucro, y los medios de comunicaci\u00f3n masiva que tienden puentes para incentivar el consumo mediante la publicidad. La poblaci\u00f3n destinataria cierra el c\u00edrculo y acepta la invitaci\u00f3n a consumir.<\/p>\n<p>La industrializaci\u00f3n masiva ha creado megaciudades insostenibles e insustentables, que atentan contra la salud mental y f\u00edsica del hombre, porque ha hecho que el hombre se olvide de sus ra\u00edces. Un campesino migrado a la ciudad sufre de disfuncionalidad esencial: no sabe como moverse, como relacionarse, como atender sus necesidades, y por lo tanto se lumpeniza en muy poco tiempo.<\/p>\n<p>El modelo industrial tiene algunas caracter\u00edsticas centrales, en concordancia con aspectos dominantes en el paradigma mecanicista del mundo, como vimos anteriormente:<\/p>\n<ul>\n<li>El Materialismo, presente en el m\u00f3vil oculto que sostiene el funcionamiento del modelo, o sea, el ideal consumista, basado en el af\u00e1n de poseer para llenar el vac\u00edo producido por la falta de valores trascendentes. El materialismo viene a ser una enfermedad del esp\u00edritu humano, caracterizada por un \u00e9nfasis exagerado en lo material y en un egocentrismo que inhibe nuestra capacidad para trabajar colectivamente como una comunidad global. \/5<\/li>\n<li>La fragmentaci\u00f3n, pues se concibe a la naturaleza y a la sociedad como formada por partes separadas y diferenciables que integran una gran maquinaria en calidad de engranajes, y donde la lucha, la divisi\u00f3n y la competencia se justifican y se consideran necesarias para el logro de los fines individuales, cuya suma vendr\u00e1 a constituir el bienestar general.<\/li>\n<li>Uniformidad y autoritarismo, por ser impuesto en forma avasallante e inconsulta en todos los rincones del planeta, sin atenci\u00f3n alguna a la diversidad de los pueblos, y por no surgir desde la base de la sociedad sino desde las instancias superiores de poder o de gesti\u00f3n.<\/li>\n<\/ul>\n<h2><a href=\"http:\/\/blog.asuntoshumanos.org\/wp-content\/uploads\/2011\/05\/capitalismo_40.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignright\" style=\"margin-top: 6px; margin-bottom: 6px; margin-left: 8px; margin-right: 8px;\" title=\"Desarrollo como crecimiento\" src=\"http:\/\/blog.asuntoshumanos.org\/wp-content\/uploads\/2011\/05\/capitalismo_40.jpg\" alt=\"Desarrollo como crecimiento\" width=\"190\" height=\"265\" \/><\/a><\/h2>\n<h2>El desarrollo como crecimiento<\/h2>\n<p>Hemos llegado a ser prisioneros de una visi\u00f3n anticuada de nuestra realidad global y de la naturaleza del progreso humano. Esta visi\u00f3n equivale el progreso humano con el crecimiento del valor de la producci\u00f3n econ\u00f3mica y subordina, tanto las consideraciones humanas como las consideraciones ambientales, a esa meta. El resultado ha sido el consumo extravagante de los recursos del mundo por una minor\u00eda favorecida, con poco reconocimiento de los costos sociales y ambientales cargados por las mayor\u00edas.<\/p>\n<p>Quienes defienden esta visi\u00f3n del desarrollo argumentan que el crecimiento continuo es la \u00fanica esperanza para los pobres. Hay dos fallas b\u00e1sicas en este argumento. Primero, dadas las estructuras econ\u00f3micas y pol\u00edticas existentes, la mayor\u00eda de los beneficios del crecimiento van en beneficio de los que est\u00e1n menos necesitados. Segundo, una continuaci\u00f3n de los patrones convencionales del crecimiento reduce las habilidades de la ecolog\u00eda global para sostener por mucho tiempo m\u00e1s, a\u00fan los niveles de producci\u00f3n econ\u00f3mica ya alcanzados.<\/p>\n<h2>Concepciones err\u00f3neas sobre el hombre y la sociedad<\/h2>\n<p>El modelo vigente de desarrollo, como consecuencia directa de los factores expuestos, incurre en una serie de errores de apreciaci\u00f3n que intentaremos sintetizar como sigue:<\/p>\n<ul>\n<li>La fragmentaci\u00f3n del ser humano, de modo que supone que el comportamiento humano responde a manifestaciones opuestas de acuerdo a diversos aspectos de la vida, como si el homo sapiens, fuera diferente del homo \u0153conomicus y del homo religiosus.<\/li>\n<li>La idea arraigada de que la agresi\u00f3n y el conflicto son connaturales a la naturaleza humana, idea que parte de la comprensi\u00f3n err\u00f3nea de la naturaleza de la agresi\u00f3n en el mundo animal proyectada en el mundo humano. Y es que la pregunta de rigor es la siguiente: si el ser humano es por naturaleza agresivo, violento y ego\u00edsta, \u00bfqu\u00e9 esperanzas existen de construir un mundo justo, pac\u00edfico y pr\u00f3spero? \u00bfQu\u00e9 sentido tiene hablar de ideales, de unidad mundial, de un mundo mejor, si somos violentos y agresivos por naturaleza? No se puede construir una casa de oro con ladrillos de plomo, o lo que es lo mismo, una sociedad de oro con individuos de plomo, es decir, desprovistos de su potencialidad moral y espiritual.<\/li>\n<li>Pero \u00abla agresi\u00f3n humana no es innata, sino simplemente una consecuencia de los condicionamientos externos y de la educaci\u00f3n, factores estos susceptibles de ser modificados\u00bb\/6. Este punto de vista es corroborado en la Declaraci\u00f3n de Sevilla por un grupo de eminentes cient\u00edficos, quienes afirman que es incorrecto decir que el ser humano es intr\u00ednsecamente agresivo por herencia de su naturaleza animal. La agresividad fue quiz\u00e1 un componente necesario de la lucha por la existencia, pero hoy tenemos el suficiente potencial tecnol\u00f3gico como para liberarnos de la lucha por la satisfacci\u00f3n de nuestras necesidades f\u00edsicas b\u00e1sicas. La correcci\u00f3n de este punta de vista distorsionado sobre nuestra naturaleza f\u00edsica es uno de los requisitos esenciales para la construcci\u00f3n de un mundo estable.<\/li>\n<li>La concepci\u00f3n de la sociedad, tanto en el capitalismo como en el socialismo, est\u00e1 basada en el conflicto, la divisi\u00f3n y la competencia. No es percibida como un todo org\u00e1nico, sino como una colecci\u00f3n de piezas sueltas en constante lucha y en pugna permanente. Este pensamiento tiene su origen en una concepci\u00f3n antigua y err\u00f3nea de la llamada &#8216;ley de la selva&#8217;, entendida como competencia despiadada por la obtenci\u00f3n de unos recursos limitados, La ecolog\u00eda ha venido a demostrarnos que la ley de la selva no es la de la competencia sino la de la cooperaci\u00f3n, pues mientras m\u00e1s da cada uno al sistema, mejor est\u00e1n todos los dem\u00e1s componentes\/7, y vino a demostrar que la agresi\u00f3n en el mundo animal responde a mecanismos de defensa, procesos de alimentaci\u00f3n, procesos instintivos para mantener una densidad de poblaci\u00f3n determinada o m\u00e9todos para seleccionar a los m\u00e1s fuertes a la hora de la reproducci\u00f3n.<\/li>\n<li>Sobre el supuesto err\u00f3neo anterior se propuso la creaci\u00f3n de un sistema socioecon\u00f3mico y pol\u00edtico que incorporara dentro de su estructura el concepto de la avaricia humana y de la competencia entre los miembros de la sociedad por los escasos recursos. El problema radica, en consecuencia, que el paradigma ecol\u00f3gico no se ha aplicado aun a nuestra vida pol\u00edtica y social.<\/li>\n<li>La idea de que las culturas tradicionales constituyen un obst\u00e1culo para el progreso, entendido \u00e9ste como modernizaci\u00f3n, industrializaci\u00f3n y crecimiento econ\u00f3mico, con metas de formaci\u00f3n de capital, divisi\u00f3n del trabajo, ahorro, inversi\u00f3n, gasto p\u00fablico, etc.<\/li>\n<li>La imagen del campesino, primero, como un ser ignorante, supersticioso, algo perezoso, que poco contribu\u00eda al crecimiento econ\u00f3mico, y luego, como alguien detenido en el estado de arte de la tecnolog\u00eda que utilizaba. Estas dos concepciones llevaron a la implantaci\u00f3n de los diversos modelos de industrializaci\u00f3n urbana, que movilizaron millones de campesinos a la ciudad, y de modernizaci\u00f3n agr\u00edcola, con la famosa Revoluci\u00f3n Verde.<\/li>\n<li>La creencia nociva de que la complejidad de los procesos sociales es s\u00f3lo dominio de las elites, neg\u00e1ndoles a las masas su necesaria participaci\u00f3n en el dise\u00f1o de su propio proceso de desarrollo.<\/li>\n<\/ul>\n<h2>Inadecuaci\u00f3n institucional<\/h2>\n<p>Todas nuestras instituciones han sido modeladas en concordancia con el paradigma mecanicista, que como vimos es divisionista, fragmentario y fundado en el conflicto. Las instituciones econ\u00f3micas y sociales se han construido sobre el tan mentado mercado libre basado en la competencia, o en la lucha de clases en un proceso dial\u00e9ctico; las instituciones pol\u00edticas han sido edificadas sobre el partidismo y la pugna de poderes &#8211; en los llamados pa\u00edses democr\u00e1ticos &#8211; o sobre el unipartidismo o dictadura del proletariado &#8211; en los totalitarios donde se pretende eliminar el conflicto por la v\u00eda de la imposici\u00f3n de una raza o de una clase sobre otras.<\/p>\n<p>Los sistemas educativos, en su mayor\u00eda tambi\u00e9n fomentan la competencia, por causa de m\u00e9todos de evaluaci\u00f3n; los sistemas religiosos compiten entre s\u00ed, por medio de un sectarismo agresivo que descalifica a los otros sistemas como procedimiento para ganar adeptos; el mundo laboral fomenta la competencia para trepar por la pir\u00e1mide jer\u00e1rquica y econ\u00f3mica; la vida familiar, la deportiva, la art\u00edstica, entre otras, tampoco est\u00e1n desprovistas, en su l\u00f3gica de funcionamiento interno, de conflicto y competencia.<\/p>\n<p>De esta forma, la institucionalidad vigente, en su gran mayor\u00eda, no se corresponde con la realidad, la cual es interdependiente y cooperativa; ni es adecuada para responder a las necesidades de la raza humana en su conjunto. S\u00f3lo est\u00e1 al servicio de una peque\u00f1a porci\u00f3n de la humanidad que disfruta los beneficios del progreso de espaldas a la situaci\u00f3n de la mayor\u00eda, y de espaldas al gigantesco deterioro ambiental producido para mantener sus privilegios.<\/p>\n<h2>Referencias<\/h2>\n<p>1 COMUNIDAD INTERNACIONAL BAH\u00c1&#8217;\u00cd, Hacia un Modelo de Desarrollo para el siglo XXI, Documento preparatorio para la Cumbre de Desarrollo Social, agosto 1994.<\/p>\n<p>2 NEWTON, Peter. Conferencia: \u00bfCapitalismo, comunismo y ahora qu\u00e9?, Quito, noviembre de 1998.<\/p>\n<p>3 Basado en NEWTON Peter y L\u00d3PEZ D\u00c1VILA Carlos, Hacia un Nuevo Modelo de Desarrollo, Ponencia presentada en el II Congreso Ecuatoriano del Medio Ambiente, Quito, 1995.<\/p>\n<p>4 CAPALBO, Lucio: Ecolog\u00eda y Unidad Mundial, Nueva Am\u00e9rica Ediciones, Quito 1995, p\u00e1g. 26. Y en su libro El Planeta Subdesarrollado expresa: Aun cuando se aceptara que Am\u00e9rica del Norte, Europa occidental y Jap\u00f3n estuvieran \u00abdesarrollados\u00bb, al ser islas rodeadas de una vasta mayor\u00eda subdesarrollada no podr\u00edan considerarse estructuras estables. Pero la hip\u00f3tesis va m\u00e1s all\u00e1: ni siquiera estas \u00e1reas convencionalmente consideradas desarrolladas lo estar\u00edan. Para fundamentarlo, consideremos el conjunto de indicadores psicol\u00f3gicos y sociales absolutamente incompatibles con el verdadero desarrollo que se presenta en las sociedades industrializadas: la proliferaci\u00f3n del malestar ps\u00edquico, que se manifiesta en un alto n\u00famero de personas con depresi\u00f3n, angustia, estr\u00e9s, sin contar un creciente \u00edndice de suicidios, la adicci\u00f3n a psicof\u00e1rmacos, la falta de seguridad social, el desempleo, el debilitamiento y la disoluci\u00f3n de los lazos familiares, las oleadas de robos, violencia y homicidios, las perversiones y abusos sexuales, la prostituci\u00f3n, el tr\u00e1fico de drogas, de armas, de \u00f3rganos y tantas otras nefastas actividades.<\/p>\n<p>5 COMUNIDAD INTERNACIONAL BAH\u00c1&#8217;\u00cd, Declaraci\u00f3n Bah\u00e1&#8217;\u00ed sobre la Naturaleza.6 DAHL, Arthur Lyon: A Menos Que&#8230;, Editorial Bah\u00e1&#8217;\u00ed de Espa\u00f1a, Barcelona, 1993, p\u00e1g. 487 NEWTON, Peter, Conferencia: \u00bfCapitalismo, comunismo y ahora qu\u00e9?, Quito, noviembre de 1998. Al respecto acota el autor: \u00abPi\u00e9nsese, que si para reproducir un \u00e1rbol s\u00f3lo se necesita una semilla, \u00bfpor qu\u00e9 cada \u00e1rbol produce tantos miles de frutos? La mam\u00e1 tortuga, \u00bfpara qu\u00e9 pone tantos miles de huevos? La respuesta es: para alimentar al sistema del cual a su vez ella se alimenta. Esto es servicio mutuo, cooperaci\u00f3n\u00bb.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El modelo vigente de desarrollo en la mayor parte de los pa\u00edses del mundo, independiente del hecho del sistema pol\u00edtico, econ\u00f3mico y social, es fundamentalmente materialista, fragmentario, divisionista y anclado en concepciones err\u00f3neas sobre la naturaleza, el hombre y la sociedad, por lo que urge construir un nuevo modelo, que tenga en cuenta fundamentalmente la realidad humana y que tenga como finalidad la creaci\u00f3n de una sociedad pac\u00edfica, justa y en continuo progreso sobre la base del paradigma de la unidad en la diversidad.<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[3,14,23],"tags":[15,22,16],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/blog.asuntoshumanos.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/537"}],"collection":[{"href":"https:\/\/blog.asuntoshumanos.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/blog.asuntoshumanos.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blog.asuntoshumanos.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blog.asuntoshumanos.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=537"}],"version-history":[{"count":24,"href":"https:\/\/blog.asuntoshumanos.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/537\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":541,"href":"https:\/\/blog.asuntoshumanos.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/537\/revisions\/541"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/blog.asuntoshumanos.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=537"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/blog.asuntoshumanos.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=537"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/blog.asuntoshumanos.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=537"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}